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Posts from the ‘Desarrollo Personal’ Category

6
feb
optimismo e ilusión

Del pesimismo y la ilusión (II)

(viene de atrás) Así que lo dicho ¿Es que ya nadie va a ilusionarse? Y es que una cosa es la realidad y otra la actitud que decidamos adoptar ante la misma.

Y si damos como válido lo ya expuesto en relación a la necesidad de conocer con precisión nuestro entorno, —de tal modo que la consideremos fundamental para sobrevivir como base que nos permitirá diseñar las estrategias que pensemos adecuadas para el desarrollo y la subsistencia de nuestro proyecto vitalRead more

4
feb
Del pesimismo y la ilusión

Del pesimismo y la ilusión (I)

«Un optimista es el que cree que todo tiene arreglo. Un pesimista es el que piensa lo mismo, pero sabe que nadie va a intentarlo»

Jaume Perich 1941 – 1995

En estos últimos tiempos, estando la cosa como está, casi a la fuerza, todos hemos aprendido mucho sobre economía. Hemos recibido clases que no nos han salido gratis, por cierto, sino que los conocimientos adquiridos ha sido pagados, en gran cantidad de casos, a base de sufrimientos y pesares en nuestras actividades sociales y profesionales. Read more

30
dic
fondo_objetivos

2012 — Cuestión de objetivos

«El motivo no existe siempre para ser alcanzado, sino para servir de punto de mira»

Joseph Joubert

Cuando ya sólo faltan horas para el fin de un año, parece ser el momento más idóneo, o al menos más habitual, para las declaraciones de voluntad, todas ellas buenas intenciones que deberán marcar el futuro, el nuestro, para este nuevo año que ya está por llegar. Read more »

6
jun
Objetivo Personal

«Hacia el futuro desde nuestra visión estratégica»

Estoy convencido desde hace ya algún tiempo que si hay una ciencia que pueda aportar algo a la gestión y al desarrollo personal y profesional de la persona, esa no es otra que la Ciencia Económica de la Empresa, que se ocupa del funcionamiento de la misma, bajo unos principios de eficiencia, conceptuándola como un ente absolutamente autónomo, integrado como sistema abierto formado por un conjunto de elementos interrelacionados, actuando como un todo unitario con el fin de alcanzar un objetivo común.

Y todo esto sin olvidar que este sistema, que es la empresa, está inmerso en un suprasistema con el que se mantiene un feddback constante entre estímulos (inputs) y respuestas (outputs), y al que conocemos con el nombre entorno. Read more »

4
abr

«Pleno Desempleo»

Cuando ayer leía en ElEconomista.es las declaraciones del ministro de trabajo afirmando ese augurio de creación de empleo para el mes de marzo recién acabado, reconozco que una halo de optimismo me produjo una leve sonrisa apenas perceptible entre la comisura de mis labios.

Fuente: "El Blog Salmón"

Así, esta mañana, mientras me enfrascaba en el repaso diario a las ofertas de trabajo que aparecían en los portales especializados, actualizaba con más frecuencia de lo habitual la página de Europa Press (@EPEconomia) a la espera de conocer tan ansiada noticia.

Pero la noticia, que llegar llegó, no nos trajo más que una nueva decepción y una profunda caída en nuestro índice de esperanza e ilusión. Read more »

10
mar

«El entorno, la proactividad y los círculos de influencia (Parte II)»

Círculos de Influencia basado en Stephen R. Covey(Viene de atrás) Si damos por aceptadas las afirmaciones del artículo anterior, en el que se pretendía demostrar la importancia de conocer, y de manera correcta las carácterísticas peculiares del entorno que nos rodea, será conveniente el continuar reflexionando sobre la actitud a adpotar una vez conocido dicho entornoUna actitud esta que, por cierto, no debería ser otra que proactiva, asumiéndola como un ejercicio de responsabilidad sobre nuestras propias vidas en cuanto que se nos exige tomar la iniciativa y no esperar a lo que venga sino intentar que las cosas sucedan tal y como nosotros deseamos.

Pero nadie ha dicho que esto sea fácil. Cuando hoy miras a tu alrededor y observas, no sólo tu propia situación, sino también la de aquellos, algunos muy cercanos a ti, que te rodean, lo más lógico es pensar que este asunto no haya por donde cogerlo.

Y como este que escribe ha sido siempre muy crítico con los vendedores de humo que nos regalan con su panacea universal, y nos muestran los  mágicos , por breves en esfuerzo, caminos del éxito, se intentará ahondar algo en este asunto, y para este menester se recurrirá  a la teoría de los círculos de preocupación y de influencia que Stephen R. Covey ya nos mostrara en su bestseller “Los 7 hábitos de la gente altamente efectiva”.

De esta manera, nuestro entorno nos envuelve y nos rodea como un círculo dentro del cual se hayan todos nuestros motivos de preocupación, y en efecto, como era de suponer, no sobre todas las cosas que se encuentran en ese círculo tenemos capacidad de influir, pero sí en algunas, de esta forma aparecería dentro de nuestro círculo de preocupación un segundo al que llamaremos círculo de influencia, donde se encontrarían todos aquellos asuntos, muchos o pocos, que en mayor o menor medida sí podemos ejercitar nuestra influencia si ejecutamos nuestra acción.

Desbordado por la preocupaciónAsí, volviendo al concepto de proactividad, si somos capaces de concentrar todos nuestros esfuerzos en ese círculo sobre el que podemos trabajar, lo estaremos haciendo de forma efectiva sobre nosotros mismos y podremos aprovechar realmente nuestros esfuerzos, de tal modo que el círculo de influencia se hará mayor y nuestro control sobre la situación crecerá igualmente.

Por el contrario, lógicamente, si nos dispersamos entre todo aquello que nuestra acción no puede afectar, este esfuerzo será en vano, nuestro círculo de influencia decrecerá y, con toda probabilidad, nos veremos desbordados por una suma de preocupaciones que nos impedirán, definitivamente, tomar la rienda de nuestro futuro.

Y para ello, como ya se ha expuesto, me permito insistir, se hace preciso un gran ejercicio de responsabilidad, entendiendo que siempre hay algo que se puede hacer, partiendo desde nuestra libertad para posicionarnos en la adecuada actitudasumir la dirección de nuestra vida.

Libertad«Todo puede serle arrebatado a un hombre, menos la última de las libertades humanas: el elegir su actitud en una serie dada de circunstancias, de elegir su propio camino. ¿No podemos cambiar la situación? Si no está en tus manos cambiar una situación que te produce dolor, siempre podrás escoger la actitud con la que afrontes ese sufrimiento»

Viktor Emil Frankl 1905 – 1997

Pero nadie ha dicho que esto sea fácil.

28
feb

Partiendo del pensamiento crítico

Pensamiento Crítico«No podemos resolver los problemas usando el mismo tipo de pensamiento que usamos cuando se crearon»

Albert Einstein (1879 – 1955)

En este entorno turbulento y tormentosos que nos ha tocado en suerte vivir, serán pocos los que puedan afirmar que nada les ha sido arrebatado y sí unos cuentos los que piensen, posiblemente, que algo, como un trozo de vida, se les ha quedado en el camino.

Pero por mal que pinte el asunto y mucho que podamos perder, hay algo de lo que sólo cada uno de nosotros es dueño absoluto y esto es de nuestra libre capacidad de pensar.

Todos somos conocedores de muchas cosas, todos tenemos gran cantidad de conocimientos, pero no toda esa información que se almacena en nuestras mentes deberá tratarse de la misma manera, pues si no actuamos con cuidado, esa posesión tan nuestra, dependiendo de la forma en se use, se puede convertir en una magnífica aliada o en una peligrosa trampa difícil de salvar.

Es por eso que sea fundamental el aprender a razonar partiendo de lo que en psicología se ha dado por llamar el «pensamiento crítico» [1] , un hábito que, por cierto nos resultará muy valioso si nos paramos a pensar que las teorías y los acontecimientos son cambiantes, pero la habilidad para reflexionar, razonar y argumentar, se convierten en herramientas que nos valdrán toda la vida.

Dice Carlos María Alcover que “el término «pensamiento crítico» se refiere a una capacidad para evaluar, comparar, analizar, criticar y sintetizar la información. Su núcleo es una disposición a evaluar activamente las ideas, a salirse de uno mismo y a reflexionar sobre la calidad de los problemas propios y ajenos” [2].

Es algo así como aquello de alejarse de los árbles para poder ver el bosque. Desde una perspectiva más general, actuar como si fuéramos jueces y no parte, evitando el razonamiento emocional,  ser capaces de analizar los cimientos sobre los que se sustentas nuestras creencias, examinar la evidencia, reflexionar sobre nuestras debilidades y fortalezas, cuestionar lo dado por supuesto parándonos a descartar las suposiciones y los sesgos…

Y para ello es necesario, condición sine qua non, algo tan fundamental como es liberalidad hacia nuestro yo —tanta como hacia el de los demás— una gran amplitud de miras y mucha honestidad de pensamiento, en la misma proporción que prudencia a la hora de valorar pero sin caer por ello en el miedo, sino más bien lo contrario; ser capaces de encauzarnos por una salida atrevida si fuera necesario.

Pero que nadie piense que esto es negativo por aparentar demasiado metódico. Simplemente es un proceso de evaluación que, al fin, puede suponernos un buen punto de partida; pero hay más.

«Todo puede serle arrebatado a un hombre, menos la última de las libertades humanas: el elegir su actitud en una serie dada de circunstancias, de elegir su propio camino»

Viktor Frankl (1905 – 1997)

Y algo de todo esto, ciertamente, en nuestra mano está.

 


[1] Coon (1998)

[2] Joasé María Alcover “Introducción a la Psicología del Trabajo”

6
feb

Reinicio y puesta en marcha


redivex 2009

Momento de la Conferencia en redivex 2009

Hace ahora un par de años, el 11 de marzo de 2009, en Valencia, tuve la oportunidad de asistir, en el marco profesional de redivex 2009, a la conferencia que ofrecieron tres grandes de nuestro entorno económico como Leopoldo Abadía, Fernando Trías de Bes e Isabel Aguilera.

Muchas e interesantes asuntos se trataron en esta Conferencia. Muchas e interesantes afirmaciones salieron de este evento, pero en este artículo, y para cumplir el objetivo que se busca, me gustaría recordar especialmente dos respuestas dadas por Isabel Aguilera.

Entre los asistentes, como en cualquier conferencia de análisis económico, había gran curiosidad por saber la opinión de los ponentes en relación al momento en que nuestra economía “tocaría fondo”; a la respuesta de Isabel no le faltó peso: “Si me doy cuenta de que me han tirado a una piscina, no espero a tocar el fondo para comenzar a nadar”.

Isabel Aguilera

La segunda respuesta a la que me refería se dio ante la curiosidad de los asistentes sobre qué es lo que iba a suceder en el futuro inmediato: “que tendremos que trabajar mucho más para ganar menos y vivir peor”, afirmó con rotundidad, además de añadir: “Para salir de esta crisis hace falta liderazgo individual y mucho trabajo. Tenemos que preguntarnos qué podemos hacer por nosotros y nuestro entorno en lugar de qué pueden hacer los demás por mí”.

El pasado 20 de enero asistí a la presentación de libro de Evaristo Ferrer«Cómo leer la prensa económica», y tras escuchar el análisis de nuestro entorno actual que hacía tan prestigioso profesor, en el capítulo abierto a las preguntas llegó aquella interesante –por parte del consultor Alfredo Muñoz– sobre su visión sobre el actual Mercado Laboral y de la situación del profesional en este comienzo de 2011 –clave, cuentan, para el futuro próximo de millones de trabajadores–.

Las claves de nuestro futuro como profesionales, para el profesor Ferrer, fueron claras:

  • Cambio de mentalidad.
  • Orientación hacia el trabajo.
  • Un calendario de trabajo más proporcionado, reduciendo festivos y orientado hacia la productividad.

Para acabar recordándonos aquello que dijo Ramón Tamames sobre que “los españoles trabajamos muy poco, y los pocos que trabajamos tenemos que trabajar mucho”.

Por otro lado, recordar la facilidad para encontrar, en estos últimos tiempos, en las estanterías de cualquiera de las pocas librerías que todavía quedan, un largo listado de libros que nos enseñan todos los trucos, de cómo hacer currículos eficaces en 7 días, de cómo estar trabajado en 15, de cómo superar entrevistas, libros que no enseñan cómo encontrar el empleo de nuestros sueños aún con la que está cayendo –los hay de todos los gustos, precios y colores– y hasta alguno, por lo menos en la portada, parece que se alegra de que hayamos perdido el empleo –que decir a alguien que acaba de dar con sus huesos en la puta calle: “Te han despedido ¡Enhorabuena!”, ya le vale algún punto a la sensibilidad del autor, por mucha inspiración positiva que se quiera transmitir–.

Y es que el dar consejos parece fácil –sin pretenderlo, ciertamente, los da hasta un tipo como yo, aunque uno prefiere pensar que comparte reflexiones–. De todos lados nos llegan “cómos” y “por qués”, milagrosos unos y deprimentes otros, y en su mayoría procedentes de quienes tienen la fortuna de no haber sufrido nunca lo que padecemos sus humildes y desconcertados lectores deseosos de agarrarnos a un clavo ardiendo.

Con todo, creo llegado el momento de aprender a buscar, de hurgar entre lo verdadero y lo falso y entonces seleccionar –que buenos, haberlos los hay y muchos– y, así, ser, sobre todo, nosotros mismos; pero, principalmente, ser; y siendo, actuar, porque lo que verdaderamente creo es que ahora, en este preciso instante, es el momento más oportuno para actuar.

La mayoría de las personas gastan más tiempo y energías en hablar de los problemas que en afrontarlos”

Henry Ford (1863 – 1947)

“Si me doy cuenta de que me han tirado a una piscina, no espero a tocar el fondo para comenzar a nadar”, que ya lo dijo Isabel Aguilera; pues ya toca ponerse a menear pies y brazos como descosidos para intentar salir a flote; que cuenta nos trae.

Mucho hemos pasado en estos años –que bien largos que se están haciendo y lo que nos queda por pasar–, y no digo yo que haya que olvidar. No será cuestión de formatear para acabar con el pasado, que del pasado se aprende en el presente para construir el futuro. No, no es cuestión de olvidar, sino de afrontar, porque por muy mal que creamos que lo hemos hecho, siempre tendremos la oportunidad de volver a empezar, y así, con todos los datos bien guardados en el disco duro, con mentalidad abierta, con buena fe, con muchas ganas, reinicio y puesta en marcha.

26
nov

Deja un hueco en tu vida para el marketing personal

Cuando hace unos días hablábamos desde este mismo blog sobre el marketing y tú, se hacía mención al  “marketing del día a día que nos puede ayudar a detectar esas necesidades que cubrir, reconocer esas facultades que necesitamos adquirir y encontrar a ese cliente al que podemos servir”. Y todo esto desde el reconocimiento de que el marketing bien entendido, no sólo nos ayuda a vender, sino que nos ayuda a mejorar.

Gestiona tu profesión y tu vida.

Desde ese ángulo y perspectiva quería iniciar este artículo planteando la reflexión sobre la idoneidad de aplicar los conceptos del marketing en nuestra forma de gestionar nuestra vida, tanto personal como profesional; y cito ambos aspectos pues creo más conveniente que nuestra manera de comportarnos sea en todas partes la misma –cuanto menos en el fondo, que es lo que cuenta– y, así dejemos de vivir en compartimentos estanco fingiendo roles que siendo ajenos a nuestra forma real de ser, no nos causan otra cosa que ansiedades y malestar.

Si echamos un vistazo a nuestro entorno, podremos observar que los asuntos andan muy revueltos por estas tierras –y qué voy yo a contar que tú  no sepas ya–. La oferta del factor trabajo, o sea, de mano de obra es muy superior a la demanda del mismo, siendo uno de los mayores males que afecta a nuestro sistema económico en muchísimos, pero que muchísimos, años. Y para rematar el asunto, de las pocas ofertas de contratación que se producen, a los demandantes de empleo, apenas les llega el conocimiento de las mismas y, por lógica, la oportunidad de optar a ellas –en un ejemplo más de ineficacia y de mala gestión de los recursos públicos, me permito añadir 1–, por lo que una gestión realista, seria, coherente, personalizada y, al fin, optimizada de nuestros planes de presente y futuro se hace hoy algo mucho más que necesaria, convirtiéndose en vital.

No juegues con tu futuro

No juegues con tu futuro

Desde este momento, si tenemos en cuenta que el marketing personal es una adaptación de estrategias empresariales y una interiorización de una manera de entender las relaciones personales y profesionales, este, el marketing personal se convierte en una extraordinaria herramienta –hoy más que nunca– para mejorar, en lo que cabe, nuestra posición en tan enmarañada situación del mercado laboral.

De esta forma, el marketing personal se convierte en plan operativo de tal manera que este “consiste en, a partir de unos objetivos marcados de vida personal y/o profesional, elegir las estrategias y herramientas más adecuadas para mejor conseguir estos objetivos, teniendo en cuenta la realidad de las personas que conviven con nosotros a nivel de relación y en muchas ocasiones en competencia, y todo ello dentro de un entorno cambiante 2 y este, salta a la vista, con una rapidez cada vez más acelerada –en proporción similar a la velocidad en que nuestros viejos esquemas se van derrumbando–.

El asunto, como bien se ve, es serio y es por eso que permito, no siendo yo quien para aconsejar, al menos lanzar la citada reflexión. Nos estamos jugando mucho, tal vez nuestro futuro –y posiblemente el de nuestros jóvenes 3–, con lo cual pienso que merece la pena plantearse cuestiones acerca de cómo intentar mejorar el panorama y, por qué no, considerar el dejar un hueco en nuestra vida al llamado marketing personal, sin olvidar, claro está, que tras todo esto, en la complejidad o sencillez de la propia vida, hay mucho más. Por ello no está de sobra el atender los buenos consejos de quien mucho y bien sabe esto4, al decir que “no todo es marketing” en la vida, pero sí una buena utilidad.

Fuentes y referencias utilizadas:

17
oct

El concepto de la «Marca Usted»

En la vida todavía, y por fortuna, tenemos de vez en cuando esos pequeños momentos, que aún mezclados y añadidos entre la bendita rutina del día a día, hacen que uno piense que ha merecido la pena el levantarse por la mañana. Son asuntos, por lo general, sencillos y, normalmente, imprevistos.

Un buen ejemplo de esto, en mi caso, podría ser el tener la oportunidad de compartir una interesante plática con una persona interesante; que no es ni más ni menos lo que hace un par de mañanas me ocurrió con mi buena amiga Gabriela Molise.

El tema de la conversación estuvo centrado en la situación del mercado de trabajo en el momento presente, y alguna particularidad añadida nada desdeñable de abordar como podría ser la problemática de una correcta reincorporación a la vida laboral del –según Griñán, oferente de empleo– más habitualmente conocido como desempleado y, en este caso, de larga duración.

Y es que cuando alguien, aun con la mochila de la vida rebosante de vivencias, experiencia y profesionalidad, se ve apartado, a veces de forma traumática, durante un periodo más o menos largo de la actividad y el ejercicio de su profesión, es muy probable que empiece a sentir temores y ansiedades ante un futuro incierto que no sabe muy bien no sólo como vendrá, sino como desearía que llegase.

Y en este contexto, entre planteamientos, hipótesis y enfoques que sobre el asunto íbamos compartiendo, como una alternativa que pudiese mejorar la visión de nuestro impredecible mañana, apareció el ya conocido concepto de la «Marca Usted» que Tom Peters esgrimiera hace ya más de una década.

Ellos han dejado de ser responsables de nuestra carrera profesional –y, por extensión, de nuestra vida–. Lo somos nosotros; de nosotros depende lo que vayamos a ser.

Tom Peters (en 50 Claves para hacer de usted una Marca)

De esta manera, el planteamiento se transforma en un ejercicio de responsabilidad personal; en el reto apasionante de tomar las riendas de nuestra propia vida; básicamente, tan sencillo y tan complicado a un mismo tiempo.

Y nadie dice que esto sea fácil –y con la que está cayendo–, pero la forma de entender este complicado asunto, según mi parecer, pasa por asumir que somos profesionales, inmersos en un turbulento entorno, en el que ofrecemos unos servicios –nuestro trabajo– a un cliente –la empresa– que nos abonará por los mismos un precio estipulado durante un periodo de tiempo acordado, desde la visión de una transacción comercial: básicamente, tan sencillo y tan complicado como esto.

Posiblemente ya nunca tengamos la ocasión de realizar el mismo trabajo, día tras día, para una misma empresa, durante toda una vida. Posiblemente ya nunca volvamos a trabajar, a vivir de la misma manera.   Posiblemente nuestra vida se convierta algo más incomoda pero, como dijera Tom Peters, “nos la han devuelto. El desafío: ¿Qué vamos a hacer con ella?”.

Lectura recomendada:

«La marca profesional de los nuevos profesionales»