Apenas hace un par de días, tuve la oportunidad de mantener una muy interesante e instructiva conversación con Rafael Amat —rafaelamat.com— Ingeniero Industrial y, entre otras cosas, experto consultor en análisis y mejora de procesos, que en la actualidad ejerce bajo la figura de interim management.
El Interim Management
Definido también como Directivo Temporal, Directivo Interino, Gestor del Cambio, Refuerzo Ocasional, este directivo —con experiencia demostrada en una o varias áreas de gestión empresarial— pone sus conocimientos al servicio de la empresa con el fin de que esta pueda contratarlos con un concreto y específico objetivo. Y de acuerdo con este, la dedicación del Interim Manager hacia la empresa que lo requiere podrá ser, a tiempo parcial o jornada completa, pero siempre en el marco de determinado periodo de tiempo.
A diferencia de una consultoría o asesoría al uso tradicional, el Interim Manager actúa como ejecutivo integrado en la empresa —aun sin estar en nómina— con un compromiso adquirido hacia los resultados de la misión que se le ha encomendado.
El también experto en estos menesteres, Santiago Pérez Castillo —imvalencia.com— definía —en entrevista concedida a idea empresa— la diferencia entre conceptos de manera que una vez realizado el diagnóstico para la necesidad de la empresa y definido un plan de acción, el interim manager dice: «“y ahora déjame una camiseta de tu equipo que voy a sudar con vosotros y lo voy a poner en marcha”. Y ahí pasas del diagnósitco a la ejecución.»
Los interim managers —figura extendida en países como Inglaterra o Estados Unidos— suelen intervenir, se deduce, en situaciones excepcionales y, por lo general, urgentes, con la ventaja para la empresa de que el coste de este directivo no es fijo, sino variable en función del objetivo, sin llegar a olvidar que la elevada cualificación de estos profesionales se convierte en accesible para empresas que de otra manera no podrían asumir el coste de una nueva integración de un directivo capacitado.
El interim manager, por lo demás, no tiene vocación de continuidad. Su trabajo consiste en realizar el proyecto encomendado para, una vez finalizado, comenzar uno nuevo donde se le requiera.
Por todo, dado el momento por el que atravesamos, en donde la innovación, la reinvención y las nuevas alternativas son de tanta consideración, el interim manager en una propuesta a considerar, dado que puede facilitar la consecución de los objetivos de la organización sin necesidad de elevar los costes más de lo necesario, ya sea a través de empresas especializadas en servicios empresariales o tratando directamente con estos profesionales.






Claro que si, sera un placer,, Pedro
Excelente post, Pedro
No lo conocia, pero me ha encantado el fondo y la forma. Recomendare tu blog si me lo permites
Un saludo
Muchas gracias Santiago. Me alegra mucho el que te haya gustado. Espero que podamos intercambiar opiniones sobre estos y otros asuntos.
Un saludo.